A propósito de los rituales masónicos – segunda parte

(continuación) Y he aquí por qué vuestra hija está muerta

Los orígenes de la francmasonería son oscuros y se ponen a disposición del gran público las teorías más variadas y descabelladas. Poco importa que los verdaderos iniciadores de la francmasonería fueran partidarios de Newton, Arqueros de la Guardia irlandesa o escocesa del Pretendiente al trono de Inglaterra, o valientes caballeros Templarios. Sin embargo, nadie aborda la cuestión de saber por qué la francmasonería practicada en Francia y, en general, en toda Europa, se diferencia del linaje de la francmasonería inglesa, de la que procede.

Inmediatamente especificamos que nuestro propósito se limita a los tres primeros grados o grados azules. No a los pretendidos Altos Grados, sea cual sea la Obediencia.

En los países de lengua francesa, y en la mayoría de los países de Europa por los que se propagó la francmasonería francesa desde 1789, los ritos en uso provienen del Rito Francés. Este Rito desciende casi en línea recta de los primeros rituales ingleses introducidos después de 1730 en Francia. Una tentativa de reconstrucción histórica permite abordar el tema.

En la Inglaterra del siglo XVIII, las logias se reúnen en torno a una mesa, en el piso alto de una taberna o establecimiento similar. El Venerable Maestro se sienta en un extremo y los dos vigilantes en el otro. Son los únicos oficiales dignatarios de la logia y son los representantes de ésta en las tenidas de la Gran Logia, donde votan libremente en función de los intereses de la logia. Las ceremonias propiamente dichas son breves y lo esencial del trabajo masónico consiste en la repetición de catecismos. Todos los miembros llegan así a saberse de memoria el ritual. Esta memorización encuentra sin duda su explicación en el hecho de que el arte de la memoria está muy vivo en una sociedad en la que la Biblia es muy conocida. Además, los locales de la logia están mal iluminados, los hermanos no están muy acostumbrados a leer y las gafas, indispensables a partir de cierta edad, son raras y caras.

La primera logia de fuera de Inglaterra que recibe un warrant en 1728 es la de Gibraltar. Enseguida viene la de Madrid en 1728, creada por recomendación del famoso Duque de Wharton, antiguo Gran Maestro. A partir de estos años se ven aparecer logias en casi todos los países de Europa. Algunas muestran filiación inglesa, pero muchas otras parecen haber sido fundadas sin referencia a una autoridad determinada. ¿Cómo y dónde fueron recibidos Francmasones sus fundadores? Ninguna respuesta a esta pregunta. No hay, ya que no poseemos el menor indicio en cuanto a los rituales en uso. Masonry Dissected será traducida al francés antes de 1738 y circula bajo cuerda en París y abiertamente en los Países Bajos. En 1745, Les Francs-maçons trahis et le secret des Mopses révélé presenta un ritual completo de los tres grados. Esta obra y todas las divulgaciones francesas que le seguirán van a ser finalmente codificadas por el Gran Oriente de Francia pocos años antes de la revolución de 1789. El Rito Francés será publicado por Roëttiers de Montaleau, Gran Venerable del Gran Oriente de Francia, en 1801, con el título de Régulateur du Maçon.

Entre 1738 y 1801, la Francmasonería en Francia y en Europa abandonará su ritual de origen británico para establecer un sistema puramente francés. Las razones son múltiples y producen un cambio fundamental en la aproximación a la Francmasonería. En el siglo XVIII, la Gran Logia de Inglaterra se considera la Madre Logia del mundo e insiste en que todas las logias de Europa y de otros lugares reconozcan su soberanía. No interviene nada en el funcionamiento de las logias que crea o que se le afilian. Estima que todas estas logias trabajan como las de Londres. Como está prohibido imprimir y publicar los rituales, las palabras y los signos de reconocimiento, supone que son conocidos por los suyos y que son semejantes. Así pues, el uso correcto de los rituales en las primeras logias de Francia se apoya en la memoria de sus fundadores. Hay además otro obstáculo: las traducciones del inglés al francés. No pueden ser realizadas por traductores profesionales, si no han sido recibidos Francmasones. Del mismo modo, las traducciones del vocabulario puramente masónico son casi siempre aproximativas. Frecuentemente se recurre a la analogía más que a una traducción correcta y esta situación continúa dándose hoy. Por si esto no fuera suficiente, se cuela una falsa interpretación fundamental de lo que es la Francmasonería en Inglaterra. Se supone que detenta preciosos secretos, lo que es un grave error en una institución cuyo fin esencial es el ejercicio de la caridad hacia sus miembros. También las primeras logias en Europa quepretenden estar en posesión de los secretos de la Francmasonería adquieren la reputación de ser una sociedad secreta, lo que está prohibido en la mayoría de los países, y de poseer secretos muy valiosos. Si no se poseen estos secretos, se los inventa y, de este modo, aparecen numerosos y supuestos Altos Grados. La comunicación de estos secretos, en el espíritu de la mayoría de las personas, representa medios para enriquecerse, bien sea por magia o mediante operaciones alquímicas. Estos secretos sólo pueden, pues, ser conocidos por personas dignas de recibirlos. De ahí la jerarquía de grados para permitir a la Francmasonería adaptarse a la sociedad de castas que reina en Europa.

Es así como, desde 1745, grados superiores al de Maestro Masón aparecen en el rito Escocés. Ragon cita más de mil grados diferentes.

 

Pero simultáneamente, otra transformación aparece en Europa a mediados del siglo XVIII: los masones reflexionen sobre el simbolismo contenido en los rituales y encuentran en ellos materia de reflexión. Fenómeno idéntico se produce en Inglaterra. Lo inicia William Preston, que, en las Ilustraciones de la Francmasonería, introduce un sistema de reflexión en el que mantiene un marco religioso, inspirado y apoyado en alegorías bíblicas.

El Dr. Robert Plot (1640-1696), vicario y profesor de química en Oxford, es un Fellow de la Royal Society que ejerció, de 1683 a 1690, funciones de Conservador del Ashmoleam Museum de Oxford. No fue francmasón. Descubrió el primer fósil de dinosaurio en Inglaterra, que él describió como restos de un elefante introducido en el país por los romanos. Es autor de una obra de género muy popular en aquella época,  The Natural History of Stafford Shire, en la que describe todos los aspectos de este condado. En este libro ofrece una primera descripción de los Francmasones, escrita por un científico que sentía curiosidad por las costumbres locales:

“Ellos (los Francmasones) son admitidos en esta sociedad, tienen meeting (o Logias, que se llaman así en ciertos ámbitos), que consisten al menos en cinco o seis Ancianos en la Orden, a quienes los candidatos ofrecen guantes, así como a sus esposas, y ofrecen una comida siguiendo las costumbres del lugar: acabado esto, proceden seguidamente a la admisión, que consiste en la comunicación de ciertos signos secretos, mediante los cuales se reconocen por toda la Nación, usándolos cuando viajan: pues cualquier hombre, aun siendo un desconocido, puede mostrar uno de estos signos a un Fellow de la Sociedad, a quien ellos llaman masón aceptado, este está obligado a ir con él, sea cual sea la sociedad o sitio donde se encuentre, incluso en lo alto de un campanario (a pesar de los peligros e inconvenientes que esto representa) para saber qué necesita y asistirle: si tiene necesidad de trabajo, debe proporcionárselo y, si no pudiera hacerlo, debe darle dinero o ayudarle hasta que pueda encontrar trabajo, lo que está mandado en sus artículos”. (Traducido y adaptado por el autor, del A Reference Book for Freemasons, de F. Smith. Se ha respetado la puntuación original).

El Dr. Robert Plot define los deberes de los Francmasones y muestra claramente el espíritu que preside su admisión. Esto basta para mostrar que si la Sociedad de los Francmasones es muy antigua, experimentó desde 1723 numerosas transformaciones, cuando se convirtió en una institución casi oficial dotada de un Libro de las Constituciones, que es su verdadera columna vertebral. Se comprende así cuán esencial es la significación profunda de este breve ritual de admisión que describe Plot, y también por qué cuando rituales inventados reemplazaron la referencia básica de la Francmasonería vivió ésta, para bien o para mal, numerosas transformaciones.

No hay una Francmasoneria que sea superior a las otras. Que el mundo masónico europeo esté dividido es el resultado de reacciones de los Francmasones a amenazas exteriores y de actitudes defensivas que adoptaron. ¿Pero hablamos aún de la misma Francmasonería?

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  1. #1 por Pau C. el 9 de febrero de 2011 - 15:38

    Ha valido la pena esperar toda una semana para leer la segunda parte de un artículo tan interesante. Me ha gustado.

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